La medicina clínica afirma que una lesión es un cambio anormal en la estructura o morfología de una parte del cuerpo, que puede producirse por un daño interno o externo. Las lesiones producen alteraciones en las funciones de los órganos, aparatos y sistemas corporales, generando problemas en la salud.

La lesión osteopática es distinta a lo que se entiende por lesión en el lenguaje corriente, o inclusive en el lenguaje médico (fractura, luxación, rotura, corte, úlcera, etc.).

Para la Osteopatía la lesión se caracteriza por una restricción de movilidad, casi siempre dolorosa, en uno o varios de los parámetros fisiológicos del movimiento. Dicha alteración se encuentra por debajo del umbral crítico de rotura de los tejidos pero sin embargo, es tal real como las anteriormente mencionadas y tiene como consecuencia la alteración de la función de la articulación u órgano.

La lesión osteopática también se puede llamar lesión miotática, porque es producida por una disfunción del arco miotático. Un acortamiento mas grande que lo normal del huso neuromuscular de determinadas fibras musculares provoca una perdida de aferencia (comunicación) hacia el sistema nervioso central (SNC). Como la información no llega, el SNC envía motoneuronas gamma y alfa, que para recoger información del estado del músculo, provocan aún mas la contracción muscular.

Este mecanismo se retroalimenta y la lesión se mantiene. Al poco tiempo se desencadenan mecanismos reflejos de adaptación en los tejidos cercanos así como en estructuras distantes (lesión secundaria). De este modo, una o mas “pequeñas” lesiones miotáticas pueden ser responsables por grandes alteraciones a nivel global.

Para mostrar el mecanismo de una lesión osteopática nos apoyaremos en un esquema que muestra una lesión a nivel de los pequeños músculos que suportan y dan movilidad a la columna vertebral. Tomamos el ejemplo de dos vértebras:

El acortamiento de un músculo que une las apófisis transversas de dos vértebras produce una inclinación de una vértebra hacía el lado del acortamiento y el consecuente aumento de tensión del mismo músculo del lado contrario. El dolor provocado por esta lesión se sentirá frecuentemente en el músculo sobre estirado pero la lesión (osteopática) se define en el lado corto, que es lo que mantiene esta posición alterada de la articulación vertebral.

Entre las causas para la lesión osteopática podemos encontrar:

  • Accidentes traumáticos (esguinces, fracturas, golpes)
  • Manipulación incorrecta de objetos pesados
  • Micro traumas como consecuencia de movimientos repetitivos
  • Disfunciones de la columna vertebral, desencadenadas de forma refleja, a partir de alteraciones del funcionamiento de algún órgano
  • Somatizaciones de origen emocional
  • Alteraciones metabólicas
  • Problemas neurológicos

La lesión osteopática puede ser independiente del estado anatómico o radiológico que presente la articulación o el segmento vertebral. Volvemos al ejemplo anterior, una rotación y/o inclinación de una o mas vértebras, no es visible en una placa de rayos X, pero puede producir un dolor muy molesto. Dicha alteración solo se percibe a través de la palpación y la exploración del movimiento, técnicas en que el osteópata está especialmente entrenado.

Sin tratamiento, una lesión osteopática evoluciona siempre hacia una alteración de la estructura.